COLECISTITIS


La colecistitis puede dividirse en crónica y aguda.

Colecistitis Aguda.- es la inflamación de la vesícula biliar. Se desarrolla en 1 a 3% de los pacientes con sintomatología de litiasis vesicular. La mayor incidencia se presenta en mujeres entre la cuarta y octava décadas de la vida.

Colecistitis Crónica.- se debe a la obstrucción del conducto cístico por un cálculo. Es la manifestación más frecuente de litiasis biliar y la principal causa de intervención quirúrgica electiva en nuestro medio. Es un diagnóstico patológico más que clínico. Puede ser Primaria o Secundaria.

  • Primaria: no hay antecedente de colecistitis aguda, no existe proceso inflamatorio, la pared de la vesícula es delgada con mucosa y vellosidades intactas.

  • Secundaria: existe antecedente de uno o más cuadros de colecistitis aguda. La vesícula presenta proliferación fibroblástica, depósito de colágena, la mucosa pierde sus vellosidades y la muscular se hace fibrosa.

Es un padecimiento originado por obstrucción del conducto cístico y aumento de la saturación de sales y ácidos biliares. Con cambios en la vesícula como edema, hemorragia subserosa y necrosis de la mucosa en parches con infiltración de polimorfonucleares y finalmente formación de fibrosis.

CUADRO CLÍNICO DE COLECISTITIS

La manifestación clínica típica es el dolor continuo en hipocondrío derecho y epigastrio con irradiación a la región infraescapular o interescapular (signo de Boas); la duración suele ser de más de 12 horas en la Colecistitis Aguda y menor de 12 horas en la Colecistitis Crónica.

En el 75% de los casos hay antecedente de cólico biliar. El dolor vesicular puede despertar al paciente durante la noche y se manifiesta de 15 minutos a 3 horas después de una comida rica en grasas.

Pueden existir síntomas sistémicos como anorexia, náusea, vómito, taquicardia y fiebre.

EXPLORACIÓN FÍSICA

Se presenta resistencia y dolor a la palpación en cuadrante superior derecho en Colecistitis. El signo de Murphy es característico y se explora al introducir los dedos por debajo del reborde costal en forma de gancho mientras el paciente inspira profundamente; es positivo cuando produce dolor y el paciente detiene la inspiración.

El diagnóstico es clínico, apoyado en exámenes de laboratorio con leucocitosis en más del 70% de los casos y pruebas de función hepática ligeramente elevadas en Colecistitis y en Coledocolitiasis las pruebas de función hepática revelan un patrón colestásico, con elevación de transaminasas, fosfatasa alcalina y bilirrubina total a expensas de la bilirrubina directa.

El Ultrasonido de Hígado y Vías Biliares es el primer estudio a realizar, en el que se observan múltiples imágenes ecogénicas que proyectan sombra acústica y son móviles al modificar la posición del paciente, usualmente son mayores a 3mm. El lodo biliar (paso intermedio en la formación de los litos) se observa como una imagen ecogénica en la porción dependiente de la vesícula biliar que no proyecta sombra acústica.

Son útiles las guías propuestas en Tokio 2013 para el diagnóstico de Colecistitis Aguda, de acuerdo a éstas, los hallazgos sugestivos son:

  1. Engrosamiento de la pared vesicular (mayor a 4mm)
  2. Distensión de la luz vesicular (aumento en las dimensiones de la vesícula)
  3. Líquido Perivesicular
  4. Signo de Murphy ultrasonográfico (dolor al ejercer presión con el transductor sobre la vesícula)

La Radiografía Simple de Abdomen es útil cuando no se cuenta con US, permite aprecirar cálculos en 10% de los casos y descartar otros procesos de abdomen agudo.

El tratamiento se realiza mediante cirugía siendo el abordaje laparoscópico el procedimiento de elección denominado colecistectomía por laparoscopia.